Los avances tecnológicos están llegando a todos los espacios del ser humano. Bien sea en el hogar, la oficina, el comercio, la industria o la diversión... Este proceso ha sido vertiginoso. Ya nadie puede ufanarse de tener este o aquel elemento de última tecnología, pues en menos de una semana, habrá un celular, una cámara fotográfica, una videograbadora, un computador que supere la que tienes en tus manos.Es tanta la información que tenemos a nuestro alcance, que nos sentimos literalmente ahogados
en medio de ofertas, instrucciones
y oportunidades. Ni qué decir del conocimiento. Si bien antes "el pueblo se perdía por falta de conocimiento" (Oseas 6:6), parafraseando un poco, se podría afirmar que ahora la humanidad está perdida en la abundancia de la información (Dr Joan Majó en su conferencia Nuevas Tecnologías y Educación).
El acceso a la información y al conocimiento se han ido perfeccionando con el tiempo. Desde mediados del siglo XX la información ya dejó de ser un sueño inalcanzable con la Eduación Abierta y a Distancia. Aunque en un principio sólo era posible estudiar por correspondencia y con algunas clases presenciales, hoy día desde el rincón más cómodo de tu casa, es posible estudiar sin perder una ápice de los conceptos necesarios vía internet.

Es tan impactante el alcance que se tiene a la información, que nuestros niños y niñas, prácticamente ya no necesitan de un instructor para aprender sobre las nuevas tecnologías. Son ellos quienes nos enseñan y llegan hasta los rincones más apartados del mundo con sólo mover un par de teclas.
Es por esto que el docente de hoy debe prepararse para enfrentar nuevos retos. Ya no somos meros transmisores de algunos estándares establecidos a nivel gubernamental. El concepto de enseñanza ha dado un vuelco total. Hoy por hoy el mayor reto al que debemos enfrentarnos es convertirnos en facilitadores del proceso de aprendizaje, no para mostrarnos como únicos dueños del saber, sino para permitir el fluir de los y las estudiantes hacia la tecnología y una mejor óptica de su entorno. Es nuestra obligación informar, conducir, facilitar el camino hacia un aprendizaje ilimitado de saberes inconmensurables que la sociedad acarrea con el manejo de las TICs.
Esto obliga a repensar el currículum, preparado para efrentar no solo los retos de la tecnología, sino para sensibiliar a nuestros estudiantes hacia el reto cotidiano de aprender y aplicar todas las novedades propias de la era tecnológica.
Por ejemplo, podemos disfrutar de una hermosa melodía mientras aprendemos gramática en inglés http://es.yappr.com/welcome/Video.action?videoGuid=7046A662-3E3E-429B-AA61-5892F4373417&utm_source=&utm_medium=email&utm_campaign=072809&userid=45756038-23c5-40c1-8f69-8440f8725046
o tal vez buscar solución a un problema matemático http://video.google.com/videosearch?hl=en&q=teoremas&um=1&ie=UTF-8&sa=N&tab=wv##
en fin, el desafío apenas comienza tanto para estudiantes como para docentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario